Yo por ser el más pequeño
me ha tocado Rabadán,
la culpa ha sido entera,
de este salvaje animal.
Mi padre es un negociante
y tiene mucho ganado,
en la zona de Edesa
otra finca que ha comprado.
Me ha mandado aquí a danzar,
para que saque dinero,
para pagar esa finca
que no alcanzan los terneros.
Es una finca muy grande,
y muy fácil de alzar,
nada más fue a verla
ya no la dejó escapar.
Yo suelo reñir con él,
que no gaste más dinero,
que yo me voy pa’ Bilbao
con mi madre de tornero.
Y tú, Bobo más que Bobo,
me las tiene que pagar,
porque llevas quince días
sin dejarme descansar.
