El tema que yo les traigo,
ha dado mucho que hablar
dos vecinos de este pueblo
que se han querido asociar.
Argimiro en Bustulama
y Gustavo, el de Rioseco,
han formado sociedad
pa’ restaurar este pueblo.
Alberto, en Cotalamadre
y otros dos amigos más,
cinco eran en cuadrilla,
no está mal para empezar.
Argimiro era el gerente
y Gustavo el encargado,
Alberto y sus amigos
los que más han trabajado.
Subieron hasta Pramonte
con ganas de trabajar,
todo lo que había de antes
lo empezaron a tirar.
Los tabiques y paredes
que se podían dejar,
pero dijeron que no,
¡hay que volver a empezar!
Pero aquella sociedad
no duró una eternidad
Alberto cogió el camino
y sus amigos detrás.
Argimiro y Gustavo
se tuvieron que quedar
los dos solos en la obra
pa’ poderla terminar.
Una tarde subió el Bobo
les tenía que ayudar,
estuvo poco en la obra,
pronto se volvió a marchar.
También Rafa, el africano
le mandaron pa’ cortar
algún árbol que estorbaba
y no dejaba pasar.
Al ver aquel árbol Rafa
pronto empezó a mandar,
desde fuera de la finca
cómo le iban a cortar.
Al final la terminaron
y quedó fenomenal,
ya les ha salido otra,
no van a poder parar.
Ahora andan por Salcedillo,
tienen otra pa’ arreglar,
con dos latas de cerveza
mueven piedras sin parar.
Yo con esto me despido,
no les quiero molestar,
si les falta algún peón
al Bobo pueden llamar.
