Les voy a hablar de un señor
que es bastante conocido,
que se llama Don Lorenzo,
el cura que aquí ha venido.
Cuando llegaba a este pueblo,
en la iglesia se fijó,
y dijo que era preciosa
porque mucho le gustó.
Un día cuando llovía
buen disgusto se ha llevado,
porque caían goteras
y nadie se había enterado.
El cura, muy preocupado,
daba vueltas sin parar:
«Si siguen estas goteras
la iglesia nos va a tirar».
Han pasado pocos meses,
como si fuera un milagro,
ha conseguido el dinero
para arreglar el tejado.
Y le quieren terminar
antes de las Navidades,
que es la iglesia más bonita
de todas Las Merindades.
Con la Virgen de Las Nieves
en el centro del altar,
desde allí mira a la gente
cuando van allí a rezar.
A este cura le ha gustado
el paisaje que tenemos,
de la provincia de Burgos
es de los pueblos más bellos.
Tiene pensado comprar
una cabaña pasiega,
cuando llegue a la vejez
quedarse a vivir en ella.
No les puedo contar más,
el verso se ha terminado,
¡buena suerte hemos tenido
con el cura que ha llegado!
