Les voy a contar, señores,
algo que todos sabrán:
por la plaza de Espinosa
ya no se puede pasar.
Yo he venido el otro día
y me he quedado asustado
las terrazas que los bares
por el pueblo han montado.
El Plaza, Hostal, Rincón
las montan en un voleo
si quieres entrar al bar
tienes que dar un rodeo.
Tienen más de media plaza
ya llegan hasta La Unión,
y ya no podemos ir
a jugar allí al balón.
En aquel bar el «Tu Casa»
ya se la hicieron quitar,
pero han montado otra
igual de grande, o más.
Juanjo y el del Mena dicen
«No la vamos a aumentar,
lo único que queremos:
Que no entren a aparcar».
Begoña, en La Cabaña dice:
«Yo tampoco pongo tantas,
a mí lo que más me gusta
es tener partida a las cartas».
Cuatro Vientos y Monteros
la ponen todos los días,
que tienen bien ocupada
toda la plaza Ollerías.
Si quieres ir al dentista
bien tendrás que madrugar,
porque a partir de las diez
ya no se puede pasar.
A Carlitos, el del Olmo,
una calle le han dejado,
le pilla lejos la plaza,
de esa forma se ha arreglado.
Paul en el Ayuntamiento,
no hace más que pasear,
contando todas las mesas
pa’ que no pongan de más.
Quiere mandar un obrero
que les vaya a vigilar,
el tema de las terrazas
no va a poder controlar.
Yo con esto ya termino
que me tengo que marchar,
las terrazas de Espinosa
qué problemas van a dar.
