Les voy a contar a ustedes
La historia de un señor
Conocido en Espinosa
Por ser un buen trabajador
Este se llama Jesús
Es hijo de un legendario
Todo el mundo ya conoce
A ese Sindo, el veterinario
Él empezó de taxista
De una empresa conocida
Si te llevaba de viaje
Paraba donde él quería
Con taxibus Espinosa
Él iba entretenido
Los chavales del colegio
Nunca llegaban dormidos
Luego se marchó al Ribero
A conducir un camión
Todo el día en carretera
Pa’ repartir hormigón
Unas veces iba hablando
O no salía del camión
Cuando iba por las obras
Les daba un buen reventón
Quiso poner un negocio
Y hacerse remolcador
No le dio más que disgustos
Y bien pronto abandonó
Para dedicarse al publico
Dijo que iba a entrenar
Con el coche su mujer
Que no quería arrancar
Él le enganchó muy deprisa
Sin mirar nada de nada
Le rompió dos cristales
y una rueda reventada
A ese Fernando Palacios
Que el coche no le arrancaba
Desde el Olmo hasta Gallemo
Cuesta arriba lo arrastraba
Ahora ha cogido un negocio
Dónde gana más dinero
Se jubiló el tío Gelin
Se ha metido a carnicero
Aprender carnicería
Le ha “enseñao” el tío Gelin
Lo que mejor ha aprendido
Es el ir a repartir
Menos mal que en el despacho
Está su hermana Pilar
No sé cómo la ha engañado
Pa’ que le vaya a ayudar
Ya con esto me despido
De ese Jesús mil oficios
Para que tenga buen día
Y reparta beneficios
