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Una comida potente y un tropezón elegante
Alberto Ezquerra Varona
danzante

Pongan atención señores
Como ya es tradicional
De Víctor, el del Rincón
Algo les voy a contar

Él estaba lesionado
Se tenía que operar
Cómo es un cabezota
Lo tuvieron que ingresar

Se buscó una residencia
De muy buena calidad
Porque estaba muy fondón
Y sin masa muscular

Al principio muy contento
Que se iba a recuperar
Pero empezó a echar de menos
Lo de salir a alternar

Un día fueron a verlo
Mario y Carmen, su mujer
Le vieron un poco triste
Lo sacaron a comer

Una comida potente
Y buen vino pa’ beber
Se puso bien colorado
Era la hora de volver

Despacio por el pasillo
Llegó hasta la habitación
Como no estaba muy ágil
Este tuvo un tropezón

Le levantó un compañero
Dentro de la habitación
Ya te invitaré a comer
Cuando vayas al Rincón

Que buena gente hay aquí
Decía Víctor Rincón
Si se llegan a enterar
Me montan algún follón

Como es muy generoso
Y no se podía esperar
A la semana siguiente
Se lo llevó a merendar

Con un taxi en la puerta
Parecían fugitivos
Se marcharon muy deprisa
Al choco de unos amigos

Una buena merendola
Y después unos cubatas
De vuelta a la residencia
Iban los dos medio a gatas

Su hijo que se enteró
Le llamaba desgraciado
Si no fuese por el taca-ta
Nunca me habrían pillado

Yo con esto me despido
Qué es hora de terminar
Voy a ver si veo a Víctor
Y me invita a merendar

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