Pongan atención señores
Como ya es tradicional
De Víctor, el del Rincón
Algo les voy a contar
Él estaba lesionado
Se tenía que operar
Cómo es un cabezota
Lo tuvieron que ingresar
Se buscó una residencia
De muy buena calidad
Porque estaba muy fondón
Y sin masa muscular
Al principio muy contento
Que se iba a recuperar
Pero empezó a echar de menos
Lo de salir a alternar
Un día fueron a verlo
Mario y Carmen, su mujer
Le vieron un poco triste
Lo sacaron a comer
Una comida potente
Y buen vino pa’ beber
Se puso bien colorado
Era la hora de volver
Despacio por el pasillo
Llegó hasta la habitación
Como no estaba muy ágil
Este tuvo un tropezón
Le levantó un compañero
Dentro de la habitación
Ya te invitaré a comer
Cuando vayas al Rincón
Que buena gente hay aquí
Decía Víctor Rincón
Si se llegan a enterar
Me montan algún follón
Como es muy generoso
Y no se podía esperar
A la semana siguiente
Se lo llevó a merendar
Con un taxi en la puerta
Parecían fugitivos
Se marcharon muy deprisa
Al choco de unos amigos
Una buena merendola
Y después unos cubatas
De vuelta a la residencia
Iban los dos medio a gatas
Su hijo que se enteró
Le llamaba desgraciado
Si no fuese por el taca-ta
Nunca me habrían pillado
Yo con esto me despido
Qué es hora de terminar
Voy a ver si veo a Víctor
Y me invita a merendar
